domingo, 8 de abril de 2007

La maldición del "Temo"

Por Gabriel Ochoa para Laopiniondigital.com
Por un momento, y luego de ver con qué personalidad, futbol y amor a la camiseta el América venció al River Plate el pasado miércoles en la Libertadores, creí que se impondría al Pachuca y que el próximo domingo, en el Clásico, las Chivas correrían peligro.
Pero por lo que se vio ayer en el Azteca, no parece.
Sí, ya sé que se preguntarán qué tiene que ver todo eso con el "Temo".
Les platico. Cuenta la leyenda que en el año 1918 los Medias Rojas de Boston ganaron su quinta Serie Mundial (ningún equipo había logrado tal hazaña en esos tiempos), y que uno de sus máximos astros era un joven pitcher llamado George Herman Ruth, hoy mejor conocido como "Babe" Ruth.
Pero entonces al dueño del equipo Harry Frazee se le ocurrió la feliz idea de vender al chamaco sensación a los Yanquis de Nueva York. Craso error.
Ahí es donde conecto lo que le está sucediendo a las Águilas, que gracias a sus directivos, que con una miopía increíble dejaron ir hace un año al sin duda más talentoso y carismático jugador de su historia: Cuauhtémoc Blanco, provocaron una serie de desgracias que deben tener a los aficionados rezando para que esto no sea el inicio de: "la maldición del ‘Temo’".
Porque juzguen ustedes si lo que pasa en el Nido no parece una maldición, y todo, por curiosa coincidencia, se desata tras la salida del ídolo de la afición emplumada.
1.- Antes de iniciar el Clausura 2008, América pierde por lesión en el InterLiga a quien parecía el único que podría dar cierta dirección al equipo: Federico Insúa.
2.- Después, las Águilas necesitaron de un milagro de último minuto en Carson para vencer a Cruz Azul y clasificar a la Libertadores.
3.- Luego, en la primera fecha del Clausura, debuta con un penoso 1-1 ante Puebla en el Azteca, en partido en el que América se salva de ser goleado.
4.- Por si fuera poco, y porque el equipo parecía un barco a la deriva un juego sí y el otro también, se le acaba la suerte al "Ruso" y es despedido para que en su lugar llegue Romano. El intento por enderezar la nave resultó catastrófico y ahora las cosas están mucho peor.
¿Verdad que parece maldición?
Y eso es por mencionar sólo algunas de las desgracias que han sufrido las Águilas.
Es cierto, hay una gran diferencia en esta hasta descabellada comparación: "Babe" Ruth apenas comenzaba su maravillosa carrera y el "Temo" vive sus últimos años en el futbol, pero estoy seguro de que cualquier aficionado americanista sueña con que vuelva al Nido, y de paso quisiera saber a cuál de los directivos se le ocurrió decir que el "Cuau" ya no daba más y que era hora de deshacerse de él (claro, para no pagarle el millón de dólares por año que desquitaba hasta el último penny).
Bueno, pues ahí está, el "Temo" llegó al Fire de Chicago el año pasado a media temporada (con un contrato de casi tres millones de dólares) y desde entonces ha demostrado que lo que le sobra es futbol, talento y liderazgo.
Aparte, y para que se sigan dando de topes los dirigentes de Coapa, el "Temo" se está divirtiendo de lo lindo por acá y es lo mejor que le ha ocurrido futbolísticamente a la MLS.
Para colmo, y en menos de un año sin Blanco, los sesudos altos mandos del América han tirado a la basura millones de dólares en "desrefuerzos", y el equipo sigue en el fondo de la tabla general ¡por quinta semana consecutiva!
Ante tal tragedia, al autodespedido Guillermo Cañedo White se le prende el foco y en días pasados declara que hay que buscar regresar a Blanco al América en la "reestructuración" que planean realizar en junio.
Señor, ¿para qué esperar? Saquen los dólares y páguenle cinco o seis millones al Fire y recuperen a su símbolo, ¡pero ya!
Por piedad, den a su afición una alegría y la esperanza de que en el próximo Apertura 2008 América volverá a ser uno de los animadores del torneo porque actualmente, y aunque no soy muy fan de los amarillos, en lugar de darme gusto sus penurias, me dan vergüenza.
Por último, no sé si ustedes sean supersticiosos, pero sólo les cuento que, tras el error de la venta de "Babe" Ruth, dio inicio la "maldición del Bambino", y tuvieron que pasar 86 años para que los Medias Rojas volvieran a ganar una Serie Mundial.
Claro, sería muy jalado de los cabellos pensar que la "maldición del Temo" podría durar tantos años pero… ¿y qué tal que sí?

lunes, 5 de febrero de 2007

Dolor, llanto y resignación

Tras la muerte de don Pepe





Desde las 10 de la mañana comenzaron a llegar personalidades del medio futbolístico a la capilla número 10 de Gayosso, tras la irremediable pérdida de don José Antonio Roca, ex jugador, técnico y dirigente del América, quien falleció a los 78 años a causa de un derrame cerebral.

Los cimientos emocionales de nuestro futbol, y lógicamente los del americanismo, se cimbraron con la triste noticia, pues el "antichiva" número uno de México se adelantó en un viaje que tarde o temprano haremos todos los demás.





Su esposa, doña Gloria María Ruiz, y uno de sus hijos, Chucho, tal vez el más cercano a don José Antonio, se mostraron tristes y resignados ante la situación, sin embargo en todo momento estuvieron atentos a las personas que llegaron.




Jamás perdieron la compostura.

Aparecieron hombres de la vieja guardia, como Joaquín Badillo, Panchito Hernández, José Luis Lamadrid, Raúl Cárdenas y Roberto "Loco" Martínez, entre otros.

Fue un día triste, incluso nublado y con algo de lluvia, se respiraba melancolía. No era para menos.

Llegaron luego Memo Naranjo y Cristóbal Ortega, ex jugadores del América a rendir homenaje al "Míster".

Pedro Portilla, dirigente de las Águilas, ofreció algunas palabras en representación de la institución... y se fue. Poco después llegó Víctor Garcés, directivo del Cruz Azul.

Enrique Borja, quien alcanzó la gloria junto a él, pidió que recordáramos a don José Antonio como un hombre intachable, un caballero; lo conoció bien. También estuvo Javier "Kalimán" Guzmán, quien platicó largo rato con Cárdenas y Badillo.





REINOSO, EL MÁS AFECTADO

Lloró Panchito Hernández; lloró Lamadrid. Pero nada se comparó con la imagen que nos regaló Carlos Reinoso, quien llegó a Gayosso envuelto en llanto para despedirse por última vez de su "padre", como él mismo lo llamaba. Después de darle el pésame a doña Gloria y a Jesús, Reinoso se acercó al féretro; levantó la tapa y dedicó unas palabras a Roca.

Lo despidió.

Le rindió el último homenaje.

Le rezó... y lo encomendó a Dios.

Fue un momento que convulsionó los corazones de todos los presentes.

Gayosso se tapizó de nostalgia y vivencias que brotaban de la memoria de los grandes amigos de don José Antonio.

Badillo, Cárdenas y "Kalimán" recordaron una y otra vez los mejores momentos que vivieron junto a Roca.

Hablaron de cuando salían a tomar un café y platicaban de futbol.

Don Panchito Hernández y José Luis Lamadrid conversaron un rato, hasta que el llanto se los permitió. Ambos ofrecieron algunas entrevistas, pero en todas la voz quebrada les impedía hablar más de 15 segundos.

Pocas palabras, muchas lágrimas, infinidad de recuerdos... inmenso dolor.

Descanse en paz, don José Antonio Roca.

DOÑA GLORIA Y CHUCHO - Su familia lo recuerda con cariño
DOÑA Gloria María Ruiz, esposa de José Antonio Roca, habló muy poco sobre la pérdida del hombre con el que convivió muchísimo tiempo. "Mi compañero, mi amigo, esposo ejemplar; era fantástico".

JESÚS ROCA
Por su parte, Jesús Roca, uno de los hijos de don José, también habló sobre su padre. "Qué te puedo decir, era mi papá. Mi héroe, mi ejemplo; era todo para mí. Siempre fue especial, un caballero".

ESTO DIJERON
Le tengo un gran aprecio a don José, un cariño y un agradecimiento especial, pues se la jugó conmigo cuando me llevó al Mundial con 18 años de edad. De él aprendí mucho. No por nada me gustaba viajar atrasito de él, cuando el autobús nos trasladaba de un lugar a otro. Entre lo que me enseñó fue que siempre hay que estar en el negocio, lo que significa que se le debe dedicar las 24 horas a lo que uno hace".

HUGO SÁNCHEZ: Se fue un grande, se fue mi papá deportivo, pero era preferible que ya descansara. Lo adoro".

Carlos Reinoso: Su legado es muy bonito. Le ponía picardía y pimienta a los clásicos. Siempre tenía frases que hacían enojar al Guadalajara".

Enrique Borja: Era una persona estupenda; es una pérdida lamentable para el futbol mexicano y para el americanismo".

Mario Carrillo: El maestro nunca va a morir. Me dio mi primera oportunidad y fue contra el Guadalajara; imagínense lo que significó para mí".

Cristóbal Ortega: Conocía mucho de futbol; en aquella época decía cosas que son actuales y lo serán siempre".

Alfredo Tena: Era alegre dentro de la cancha y serio fuera de ella, pero siempre como un gran caballero, íntegro en todos sus actos".

Luis Fernando Tena: Nadie como él para sentir el americanismo. Nos enseñó a todos a querer a este club. Era un gran ser humano".

Panchito Hernández: Perdí a mi hermano y me duele mucho, compartimos todo. Discúlpenme, no puedo hablar más".

José Luis Lamadrid Éramos vecinos en la colonia Roma. Estuvimos juntos en el Real España, en el Asturias y en la Selección. No tenía vicios; era fantástico".

Raúl Cárdenas: "Fue mi entrenador en la Selección previo al Mundial de Argentina. Con frecuencia tomábamos el café y hablábamos de futbol".

Javier "Kalimán" Guzmán: "Nos veíamos siempre en los aniversarios del estadio Azteca. Siempre me llamaba y me invitaba; le puso sabor a los clásicos".

Joaquín Badillo: "Es grande la tristeza para todos los que lo conocimos bien. Fuimos amigos 60 años. Era muy querido y respetado, una lindísima persona".

Roberto "Loco" Martínez: "En la cancha eramos acérrimos rivales, pero fuera éramos amigos. Era un gran hombre".

Salvador Reyes,: "Daba gusto enfrentarlo como rival, porque se entregaba en cada partido y los hacía muy especiales.

Arturo "Cura" Chaires: "Es una lástima; el futbol necesita gente como él; ahora es un circo y los payasos están de moda".

Carlos Miloc: "Le haremos un homenaje pronto, y en el próximo partido en el Azteca plantearemos algo".

jueves, 28 de diciembre de 2006

Contacto Miami

En esa ciudad se decide el DT en turno del América y sus refuerzos
Por Héctor Huerta para ESPNdeportes.com
Con sus propias palabras, Manuel Lapuente, el vicepresidente deportivo del América, le pondría el calificativo exacto al año 2006 para el América: "Fracasotototote".
Una vez lo aplicó para la selección mexicana que participó en la Copa del Mundo de Corea-Japón 2002, en una frase nada dulce para Javier Aguirre.
Fracaso es un término bastante noble para señalar que el 90 Aniversario del América pasó con más pena que gloria. Cero títulos en las tres competiciones en que participó. Año para el olvido. Y conste que fue un año de inversión, que la directiva planeaba cerrarlo con grandes celebraciones porque nueve décadas no se cumplen todos los días. Poco más de 12 millones de dólares se gastaron, además de cargar con una pesadísima nómina mensual, con jugadores caros y de poco rendimiento.


El armado del equipo, la contratación de refuerzos inducidos desde Miami, Florida, la confianza que depositó en ellos el socio mayoritario de Televisa y dueño-fan del América, Emilio Azcárraga Jean y la pasividad con que el presidente de las Águilas, Guillermo Cañedo aceptó todas las sugerencias de Manuel Lapuente tienen hoy un saldo para apenar a sus aficionados.
El hilo conductor de muchas cosas que ocurren dentro de la institución de Coapa viene de Miami. El poderoso promotor Carlos (Martínez) Hurtado, asentado en aquella ciudad, que gana más que cualquier presidente de equipo, que cualquier entrenador y que cualquiera de las máximas figuras del futbol mexicano, mantiene una estrecha relación de muchos años con Manuel Lapuente, con Luis Fernando Tena, con su hermano Alfredo, con Víctor Manuel Aguado, con el doctor sin título Julio César Cantú y probablemente (versión no confirmada) con el actual presidente Guillermo Cañedo, quien vivió algunos años en Miami cuando trabajaba para la OTI.
En Miami se decide el técnico en turno del América, la cantidad y hasta el precio de los refuerzos. Todos saben que la mano que mece la cuna en el América es la del poderoso zar de los promotores, Carlos (Martínez) Hurtado en el América. Lo saben todos... menos Emilio Azcárraga, el que pone el dinero.
El "Flaco" Tena es, según palabras de Carlos (Martínez) Hurtado, su más fiel intérprete, el que mejor lo entiende, el soldado más leal en su nutrido grupo de entrenadores que maneja para los equipos del futbol mexicano.
En esa abundante lista se encuentran no sólo los hermanos Tena, sino el propio Lapuente, Víctor Manuel Aguado, Mario Carrillo, Benjamín Galindo, Rubén Omar Romano, Isaac Mizrahi, el "Yayo" de la Torre y una enorme lista de auxiliares técnicos, preparadores físicos, médicos y hasta secretarias.
Cual hábil titiritero, Carlos (Martínez) Hurtado mueve los hilos en más del 50 por ciento de los equipos de primera división. Decide nombres de entrenadores, refuerzos y costos de las cartas de transferencia. Es el que controla el mercado del futbol profesional en México.
Su mercado-base de compra se concentra en Chile y Argentina, con ramificaciones en otros países sudamericanos y su mercado-base de venta es sólo el futbol mexicano.
Allá consigue jugadores en 100, 200 o 500 mil dólares, que luego son colocados en el mercado mexicano en un millón, millón y medio, dos y hasta tres millones de dólares.
Su manejo depende de que "sus" entrenadores "exijan" ciertos nombres de refuerzos, los cuales él promueve, compra y vende. Muchos de sus leales entrenadores han estado sin trabajo seis meses o un año y desde Miami les llega una "compensación" para que no bajen su nivel de vida. Es una operación encubierta, de la que todos hablan, pero pocos la pueden probar. Lealtad entre incondicionales.
El fracaso del América no es tan visible por lo que ocurrió en la cancha. Si de verdad se quiere investigar el asunto, hay que poner la mira telescópica dirigida hacia la ciudad de Miami, en La Florida. Allá se planeó, se ejecutó y se completó el "fracasotototote" de las Águilas, en el peor año: el del 90 aniversario.
No sólo perdió dos veces la liga (ante Pachuca y Chivas), no calificó a la Copa Libertadores, sino que exhibió toda su mediocridad en el Mundial de Clubes, a donde fue a hacer uno de los papeles más lamentables en la historia de la Concacaf.
América perdió el clásico ante Chivas, el liderato de equipos campeones de México y hasta la vergüenza en el Mundial de Clubes. Pero esta historia, que concluyó en Japón y repercutirá en México, tiene su origen en Miami.
Allá está el contacto de todos los que toman decisiones futbolísticas en el América. Es algo que seguramente Guillermo Cañedo sabe y que probablemente Emilio Azcárraga ignora.


miércoles, 20 de diciembre de 2006

Se tambalea el Hospicio Lapuente-Hurtado

Por Rafael Ramos Villagrana para la Opiniondigital.com

Se apodera del escenario de las desgracias y el escándalo el Clan Lapuente.
O el Clan Lapuente-Hurtado, éste por Carlos, el promotor que gobierna, desde las sombras, las pasarelas de entrenadores y jugadores de varios equipos, principalmente Cruz Azul y más reciente y tristemente, del América.
Ha rendido malas cuentas pues el Hospicio Lapuente.
Primero, Mario Carrillo le propina a Hugo Sánchez una severa paliza con un ataque verbal y frontal que el Pentapichichi no vivía desde sus asaltos dialécticos de rupestre nivel con Ricardo La Volpe.
Después, el América redondea un 2006 de tropiezos y torpezas, originadas en los escritorios y los divanes, hasta desembocar, como debía de ser, lamentable y lógicamente, en fracasos sucedáneos en la cancha.
El Hospicio Lapuente-Hurtado ha sido zarandeado por errores de sus hijos mimados.
Primero, lo de Carrillo, deja constancia de la personalidad conflictiva y complicada de un entrenador que por momentos parece sacado de la realidad.
Trató de usurpador a Hugo al afirmar que el timón del Tri le pertenece, y de asegurar que el Pentapichichi no garantiza, por deducción, hacer mejor las cosas que La Volpe, además de cuestionarle su afición por comportarse como divo y ser objeto de canonjías y regalos.
La Volpe nunca tuvo ese exquisito toque venenoso ¿sutil? para sentenciar a su adversario y no cabe duda que el ataque llegó de donde menos se esperaba: el hombre que fue brazo derecho y domesticó en cuestiones de estrategia funcional al mismo Pentapichichi, lerdo, bisoño y timorato en esas funciones.
Carrillo, sin diadema pero con intercomunicador, analizaba, con esa prodigiosa visión que tiene para el ajedrez de cancha, a los Pumas y a los adversarios y resolvía, sin problemas, los "sudokus" y demás trabalenguas que el Pentapichichi conplementaba con el lenguaje —limitado por cierto— motivador –excelente, por cierto— del que goza.


Las contemplaciones de Carrillo sobre usurpador, sin garantías y vanidoso, no son verdades nuevas sobre Hugo, pero se atrevió a restregárselas crudamente en tiempos de paz, en los que se esperaba que le dedicara a su ex amigo más bien una ronda de villancicos.
Sin embargo, lo más grave es el tono cizañero en el que maneja "los regalos" que cobijan a Hugo Sánchez, cuando aún sigue arrullándose la acusación hecha por el diario RÉCORD a él y a su representante José Manuel Sánz, de cobrar por contratar y por alinear jugadores. Hugo nunca denunció ni demandó como lo prometió.
Carrillo pues, hecho a mano por Lapuente, aunque no a su imagen y semejanza, se salió de los libros de conducta y ética del cunero lapuentiano de manera inesperada, para después, reconvenido por su directiva, que le pide que mire la viga en el ojo propio sin preocuparse por la paja en el ajeno, guardar silencio.
¿Traición? ¿Antiético? Puede ser eso y más lo hecho por Carrillo.
También puede ser que, enterado de la frágil situación de Hugo ante los dueños de equipos, equivocadamente, Carrillo decidiera postularse de manera muy precipitada ante quienes nunca lo consideraron.
También puede ser que quisiera cobrarles cuotas por desprecios compartidos, a directivos y a Hugo, o que la embestida haya sido recomendada, porqué no, por parte de su propio representante Carlos Hurtado.
Sin embargo, lo más lógico parece ser un embate generado por su cabecita calenturienta y despistada. Baste ver las fotografías y videos en los cuales, sin interlocutor ni público, de repente empieza a hacer movimientos solitarios. Uno recapacita sobre si son aprendidos en el Feng Shui que introdujo La Volpe entre los técnicos mexicanos, o será alguna tarea atrasada de su clase vespertina de Kung Fu, o tal vez una sesión de los pasos inolvidables del cómico mexicano "Resortes", o simplemente un desdoble cómico, preocupante e inoportuno de una doble personalidad.
Por el otro lado, ya hace una semana hablamos, bajo el léxico lapuentiano, del "Fracasotototototote" del América de Lapuente y los hermanos Tena, Luis Fernando y Alfredo.
Al ridículo doméstico ahora se suma el de haberse convertido en el hazmerreír internacional en el Mundial de Clubes.


América tocó fondo, pero el problema es que cayó bocabajo y parece ser capaz de seguir cavando más profundo.
Que si es un equipo demasiado exigente para Luis Fernando; que si deben salir los hermanos junto con Lapuente; que si sólo ha servido para la transferencia indiscriminada de jugadores en sociedad de los mencionados con Hurtado, y que le han hurtado al América personalidad, prestigio, futuro y decencia, son algunos de los argumentos que planean, como carroñeros zopilotes, sobre el Nido de donde han huido las Águilas.
Una imagen es más contundente. ¿Recuerda?: América empata a uno con el equipo egipcio. Talento de Cuauhtémoc y, al fin, contundencia de Cabañas. Las cámaras enfocan a un Blanco que no felicita al anotador y apenas percibe, con tibieza, y una mirada fría, el agradecimiento de Cabañas, cuyo gesto es más conciliador, implorante, que de amistosa retribución.
América es un equipo roto, cuarteado, al que además le faltan, ya, juventud y talento en la defensa y en media cancha.
¿Peca de senilidad el Hospicio Lapuente-Hurtado?
Parece haber más de fondo.
Y, no lo dude, América se encargará de corroborarlo.


jueves, 30 de septiembre de 2004

Sacudida en el nido de las Aguilas

El América informó el martes que Javier Pérez Teuffer dejó la presidencia del equipo como parte de la restructuración de Coapa.




La directiva del club América informó el martes que Guillermo Cañedo White es el nuevo presidente del equipo, en sustitución de Javier Pérez Teuffer, quien ahora se hará cargo del proyecto de expansión de Aguilas en Estados Unidos.

Guillermo Cañedo, quien se desempeñaba como titular del Comité de Reestructuración del conjunto de Coapa, tomará a partir de hoy las riendas del equipo, se informó hoy mediante un comunicado.

Cañedo White llegó al nido al término del Campeonato Clausura 2004 con el fin mejorar las actuaciones de los anteriores torneos.

Asimismo, la directiva reconoció la labor de Pérez Teuffer al frente del equipo, al que llevó a cononarse campeón después de 13 años de sequía en el Campeonato de Verano 2002.

Además, se ratificó a Fernando Pérez Gavilán como vicepresidente ejecutivo y a Eduardo del Villar como vicepresidente de operaciones del América.