El técnico campeón del mundo con la selección sub-17 de México en el 2005, señaló: "no creo en la suerte, yo creo en el trabajo diario y en el aprendizaje del mismo".
"El América en estos momentos es una papa caliente, qué hacer en estos casos. Lo único que sé hacer, es trabajar. Voy a platicar con los jugadores y saber hacia donde podemos ir y a que podemos aspirar. Hablaré con cada uno de ellos haciéndoles ver que estamos en el mismo barco y yo no quiero hundirme".
Del hecho que ésta es su primera oportunidad para dirigir un equipo profesional, dijo "la verdad no será fácil la tarea, estoy consciente de ello, pero también creo en mí".
Sobre el tropiezo la víspera de la selección mexicana frente al conjunto de Estados Unidos, Ramírez comentó "sin duda fue un mal inicio, pero es el comienzo y se puede rectificar el camino. Creo en los jugadores mexicanos y creo en el futbol de México", finalizó.